

“Muchos factores abren amplios campos de actividad a la Academia Venezolana de Gastronomía. Conocer y preservar más a fondo nuestra cocina y nuestros hábitos alimentarios, así como su historia, debe ser una de sus acciones primordiales, atentos a la vez a los adelantos tecnológicos de producción y de calidad de los alimentos y así contribuir a mantener nuestra identidad gastronómica al día, sin que se vuelva nostálgica o divorciada de la realidad”.
“Nuestra circunstancia de hoy favorece el renacimiento de muchas de nuestras viejas preparaciones, ricas en sabor y en apariencia y de gran valor nutritivo. La recién fundada Academia Venezolana de Gastronomía tiene como uno de sus fines la promoción de nuestra cocina típica, labor para la que están dadas las mejores condiciones. Existen pues fundadas esperanzas para que se rescate definitivamente la cocina antigua, se la ponga al día con rigor técnico y, definido con precisión nuestro perfil culinario, podemos fomentar la creación de nuevas preparaciones “a la manera del país” como decían los viejos infolios”.
“Por necesidad de denunciar un mundo que desaparecía salvaron la posibilidad de reconstruirlo, como estamos viendo en la actualidad cuando la cocina venezolana busca resurgir, recrearse y seguir adelante, como lo expresa la abundancia de iniciativa en los fogones, la popularidad de los recetarios criollos, la audiencia de las páginas dedicadas por la prensa a la gastronomía y la existencia misma de esta Academia Venezolana de Gastronomía que ha cometido el error de asimilarme como a uno de sus miembros fundadores”.

La Guía Teórica sobre Cocinas Regionales de Rafael Cartay es una herramienta de orientación y consulta concebida especialmente, aunque no de manera exclusiva, para todos aquellos que participan en el Programa Nacional de Cocinas Regionales de la Academia Venezolana de Gastronomía.