21 Abr Certezas sobre la hallaca
«Escrita con «ll» o con «y», como lo sigue haciendo el DRAE; se les llame «manual de historia» como le gustaba hacerlo a Arturo Uslar Pietri, «multisápidas» como las adjetivaba Rómulo Betancourt, «la obra maestra de la cocina criolla» según Ángel Rosenblat o «el pan arcaico que sirvió de molde para recibir los mil sabores de la mesa europea» como grandilocuentemente lo describió Mario Briceño Iragorry».
«Sea caraqueña, oriental, andina, guayanesa o llanera; con garbanzos, huevo, pescado, caraotas o vegetarianas; cocinadas en leña, en cocina a gas o con electricidad; hechas en el grupo familiar o compradas; comidas en el país o –como sucede ahora con más frecuencia en estos tiempos de triste diáspora debido al socialismo del siglo XXI– en el extranjero».
«Independientemente de que la masa sea de maíz o de plátano, como se hace en algunos lugares del Zulia, en lo que los venezolanos no tenemos duda ni debate alguno es que, efectivamente, la hallaca es un manjar que todos celebramos como una de nuestras mejores creaciones colectivas y sin cuya presencia no logramos entender ni la Navidad ni el Año Nuevo».
Tulio Hernández
(Textos tomados de La hallaca en tres actos: Etnografía arbitraria de un
condumio local, Papel Literario, El Nacional, 2011).
Fotografía: © David Egui